Oración por el Hogar Nazaret
Señor Jesús,
que quisiste venir al mundo como un niño pequeño,
pobre y necesitado de amor,
mira hoy al Hogar Nazaret
y a todos los niños que han llegado hasta él
cargando heridas demasiado grandes para su edad.
Mira a los niños crucificados por el abandono,
por la violencia, por la miseria,
por las noches de miedo,
por la falta de ternura,
por las palabras que rompieron su alma
y por la indiferencia de un mundo
que demasiadas veces pasa de largo.
Señor,
hay niños que ya conocen el dolor
antes incluso de aprender a leer.
Niños que crecieron sintiéndose invisibles.
Niños que dejaron de llorar
porque nadie acudía cuando lloraban.
Y sin embargo Tú los conoces por su nombre.
Tú estabas allí en cada herida,
en cada noche de frío,
en cada silencio,
en cada hambre de amor.
Te pedimos que el Hogar Nazaret
sea para ellos un refugio verdadero.
No solo un techo,
sino un hogar.
Un lugar donde puedan descansar el corazón.
Donde vuelvan a sentirse niños.
Donde aprendan, poco a poco,
que no nacieron para sufrir,
sino para ser amados.
Pon en cada persona que sirve allí
un amor limpio, paciente y humilde.
Un amor que no humille.
Un amor que escuche.
Un amor que abrace incluso cuando el cansancio pesa.
Un amor capaz de permanecer
cuando aparecen las heridas difíciles, el agotamiento y la desesperanza.
Bendice a quienes sostienen esta obra en silencio:
a quienes cocinan, limpian, curan, enseñan, consuelan,
a quienes dan su vida sin aplausos,
y a quienes siguen creyendo
que ningún niño está perdido para siempre.
Y cuando el dolor del mundo parezca demasiado grande,
recuérdanos, Señor,
que cada niño salvado del abandono
es una victoria del cielo sobre la oscuridad.
Haz del Hogar Nazaret
un lugar donde los pequeños descubran
que todavía existe la bondad,
que todavía existe la ternura,
y que todavía existe un Padre
que jamás los abandonará.
Amén.
FORMA PARTE DE LA ALEGRÍA DE ESTA GRAN OBRA DE AMOR. SALVA SUS VIDAS AHORA.
