Todos somos San Juan
Uno de los libros escritos por el padre Ignacio María, El Fuego de María, narra en un capítulo, la similitud que todos los cristianos tenemos con el Evangelista san Juan. En el cual, nos asemejamos gracias a una persona, la Virgen María. Esperamos que este extracto del libro os conmueva y os haga querer estar más cerca de Ella cada día.
Extracto del libro El Fuego de María: TODOS SOMOS SAN JUAN
Siempre me he sentido identificado con san Juan, que está a los pies de la cruz con la Virgen María. A mis niños les digo que todos somos san Juan y que Jesús nos dice a cada uno de nosotros: «Hijo, ahí tienes a tu Madre». Esa fue la frase que elegí para las estampas de mi ordenación sacerdotal.
San Juan es el joven apasionado que escuchó los latidos del Corazón de Jesús y entendió que sólo Dios podía ser alguien tan humano. San Juan es el que nos presenta a María, y por medio de María, Cristo se empieza a manifestar al mundo.

El Evangelio de San Juan es diferente
El Evangelio de san Juan va mucho más allá. No solamente describe los hechos, sino que te describe a ti mismo, que los estás leyendo.
¡Es tan fácil ser ese personaje con el que Jesús se está cruzando y que san Juan está explicando!
El capítulo de la oración sacerdotal de Jesús es impresionante, como también lo es el pasaje del Pan vivo: Yo soy el Pan vivo bajado del cielo… Todo el Evangelio de san Juan está lleno de vida.
Está lleno de María. Es natural. Cuando escribió el Evangelio, él había estado con María en Éfeso. Uno de mis grandes deseos cuando vaya al cielo es ver a la Virgen. ¿Cómo será?
La estatua de la Virgen de La Salette
De niño me contaron que a Bernadette Soubirous le pidieron que describiera cómo era la Virgen para hacer una imagen suya: cómo eran sus ojos, su altura, sus manos, el velo, la ropa, etc.

Le presentaron varias imágenes, pero ella las fue rechazando una por una porque decía que la Virgen María era muchísimo más guapa. Al final, cuenta que la imagen que quedó fue porque ya no sabían qué hacer.
En 1863, el escultor de la Virgen de La Salette, J. H. Fabisch, viajó a Lourdes para entrevistar a Bernadette porque le habían contratado para hacer una estatua en mármol siguiendo las indicaciones de la vidente. Bernadette le describió la sencillez y la modestia de la Virgen María, pero al ver la estatua final que llevó Fabisch a Lourdes pocos días antes de inaugurada el 4 de abril de 1864, la santa comentó: «No se acerca a la belleza que he visto».
Los niños crucificados del Hogar Nazaret
La primera vez que hablé de mis niños crucificados, llamó mucho la atención. Cuando me hacen alguna entrevista, los periodistas quieren saber por qué los llamo así.
San Juan Es el que está a los pies de la cruz con la Virgen.
Sé que suena muy fuerte, pero creo que la pasión de Cristo continúa en ellos y en todos los que sufren. Si nos ponemos a los pies de la cruz y cuidamos de los más necesitados, podemos consolar a Cristo y sanar el daño causado por los pecados que esos pequeños no cometieron, cumpliendo lo que nos dijo Jesús: Lo que hicisteis con uno de esto, mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis.
