VICEPRESIDENTE Y NEUROPSICÓLOGO DEL HOGAR NAZARET
Riky Maiky
Riky Maiky es el hijo mayor y un referente del Hogar Nazaret. Se ha convertido en un símbolo de éxito y esperanza al graduarse en Psicología, especializado en Neuropsicología Clínica en la Universidad Internacional de la Rioja.
Es el responsable de la clínica de psicológica y el vicepresidente del Hogar Nazaret. Comparte su testimonio para mostrar el impacto del hogar en jóvenes que, como él, crecieron allí y ahora triunfan profesionalmente, siendo una inspiración en eventos y entrevistas.
«A pesar de las cosas que nos pasan en la vida, somos responsables de poder cambiar esa realidad».
— RIKY MAIKY —
El hogar donde creció Riky Maiky, había mucha pobreza, carencias y sufrimientos. Aunque recibía el cariño de su padre y de su madre, este problema hacía muy difícil la maduración de Riky y de sus hermanos.
Con el tiempo aprendió a perdonar y reconciliarse con su familia, lo que le permitió superar el dolor y no guardar rencor.
Hoy, gracias a Dios y a la Virgen, eso ya está solucionado y, no sólo Riky se ha curado y tiene una vida normal, sino que toda su familia milagrosamente sale adelante ejemplarmente.
ENTREVISTA EN INFOCATÓLICA
«Con el tiempo entendí que Dios también sana a través de personas concretas»
Riky Maiky está ganando relevancia dentro del Hogar Nazaret. Tanto que varios de los medios católicos más importantes: Religión en Libertad e InfoCatólica, quisieron entrevistarlo. En esa ocasión compartió cómo su vida fue transformada por el encuentro con el Hogar y cómo, gracias al padre Ignacio María Doñoro, descubrió que su historia tenía un valor inmenso.
Hoy, como vicepresidente, Riky dedica su vocación a acompañar y dar esperanza a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad, recordando que cada vida merece ser rescatada y cuidada con amor.
ALGUNOS VÍDEOS
Testimonios y entrevistas de Riky Maiky
La oración en el Hogar Nazaret es fundamental para encontrar la paz en Cristo y así poder sanar las heridas del cuerpo y del alma.
En el Hogar Nazaret todo se cura con amor. Riky afirma que: «Cuando un niño recibe un entorno seguro, con cariño y tranquilidad, puede volver a reír, descansar y renacer».
Allí todos se sienten como una verdadera familia, donde se apoyan y defienden mutuamente. Riky reconoce que: «Como hermano mayor, tengo la responsabilidad de dar buen ejemplo a los más de 200 niños que allí viven».
«El 98% de los niños y niñas que llegan al Hogar Nazaret sanan y curan sus heridas por completo».
